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martes, 30 de junio de 2026

Campos de Soria | Antonio Machado

 

Campos de Soria | Antonio Machado
Campos de Soria | Antonio Machado


Campos de Soria | Antonio Machado


I

Es la tierra de Soria árida y fría.
Por las colinas y las sierras calvas,
verdes pradillos, cerros cenicientos,
la primavera pasa
dejando entre las hierbas olorosas
sus diminutas margaritas blancas.

La tierra no revive, el campo sueña.
Al empezar abril está nevada
la espalda del Moncayo;
el caminante lleva en su bufanda
envueltos cuello y boca, y los pastores
pasan cubiertos con sus luengas capas.

II

Las tierras labrantías,
como retazos de estameñas pardas,
el huertecillo, el abejar, los trozos
de verde obscuro en que el merino pasta,
entre plomizos peñascales, siembran
el sueño alegre de infantil Arcadia.

En los chopos lejanos del camino,
parecen humear las yertas ramas
como un glauco vapor ?las nuevas hojas?
y en las quiebras de valles y barrancas
blanquean los zarzales florecidos,
y brotan las violetas perfumadas.

III

Es el campo undulado, y los caminos
ya ocultan los viajeros que cabalgan
en pardos borriquillos,
ya al fondo de la tarde arrebolada
elevan las plebeyas figurillas,
que el lienzo de oro del ocaso manchan.

Mas si trepáis a un cerro y veis el campo
desde los picos donde habita el águila,
son tornasoles de carmín y acero,
llanos plomizos, lomas plateadas,
circuidos por montes de violeta,
con las cumbres de nieve sonrosado.

IV

¡Las figuras del campo sobre el cielo!

Dos lentos bueyes aran
en un alcor, cuando el otoño empieza,
y entre las negras testas doblegadas
bajo el pesado yugo,
pende un cesto de juncos y retama,
que es la cuna de un niño;

y tras la yunta marcha
un hombre que se inclina hacia la tierra,
y una mujer que en las abiertas zanjas
arroja la semilla.

Bajo una nube de carmín y llama,
en el oro fluido y verdinoso
del poniente, las sombras se agigantan.

V

La nieve. En el mesón al campo abierto
se ve el hogar donde la leña humea
y la olla al hervir borbollonea.

El cierzo corre por el campo yerto,
alborotando en blancos torbellinos
la nieve silenciosa.

La nieve sobre el campo y los caminos,
cayendo está como sobre una fosa.

Un viejo acurrucado tiembla y tose
cerca del fuego; su mechón de lana
la vieja hila, y una niña cose
verde ribete a su estameña grana.

Padres los viejos son de un arriero
que caminó sobre la blanca tierra,
y una noche perdió ruta y sendero,
y se enterró en las nieves de la sierra.

En torno al fuego hay un lugar vacío
y en la frente del viejo, de hosco ceño,
como un tachón sombrío
?tal el golpe de un hacha sobre un leño?.

La vieja mira al campo, cual si oyera
pasos sobre la nieve. Nadie pasa.

Desierta la vecina carretera,
desierto el campo en torno de la casa.

La niña piensa que en los verdes prados
ha de correr con otras doncellitas
en los días azules y dorados,
cuando crecen las blancas margaritas.

VI

¡Soria fría, Soria pura,
cabeza de Extremadura,
con su castillo guerrero
arruinado, sobre el Duero;
con sus murallas roídas
y sus casas denegridas!

¡Muerta ciudad de señores
soldados o cazadores;
de portales con escudos
de cien linajes hidalgos,
y de famélicos galgos,
de galgos flacos y agudos,
que pululan
por las sórdidas callejas,
y a la medianoche ululan,
cuando graznan las cornejas!

¡Soria fría! La campana
de la Audiencia da la una.
Soria, ciudad castellana
¡tan bella! bajo la luna.

VII

¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, obscuros encinares,
ariscos pedregales, calvas sierras,
caminos blancos y álamos del río,
tardes de Soria, mística y guerrera,
hoy siento por vosotros, en el fondo
del corazón, tristeza,
tristeza que es amor! ¡Campos de Soria
donde parece que las rocas sueñan,
conmigo vais! ¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas!...

VIII

He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas
de Soria ?barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra?.

Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.

¡Álamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais, mi corazón os lleva!

IX

¡Oh, sí! Conmigo vais, campos de Soria,
tardes tranquilas, montes de violeta,
alamedas del río, verde sueño
del suelo gris y de la parda tierra,
agria melancolía
de la ciudad decrépita.

Me habéis llegado al alma,
¿o acaso estabais en el fondo de ella?

¡Gentes del alto llano numantino
que a Dios guardáis como cristianas viejas,
que el sol de España os llene
de alegría, de luz y de riqueza!

de "Campos de Castilla", Antonio Machado (1875-1939)

 

lunes, 29 de junio de 2026

Sonatina | Rubén Darío

 

Sonatina | Rubén Darío
Sonatina | Rubén Darío

 

Sonatina

La princesa está triste… ¿qué tendrá la princesa?

Los suspiros se escapan de su boca de fresa,

que ha perdido la risa, que ha perdido el color.

La princesa está pálida en su silla de oro,

está mudo el teclado de su clave sonoro;

y en un vaso olvidada se desmaya una flor.

 

El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.

Parlanchina, la dueña dice cosas banales,

y, vestido de rojo, piruetea el bufón.

La princesa no ríe, la princesa no siente;

la princesa persigue por el cielo de Oriente

la libélula vaga de una vaga ilusión.

 

¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,

o en el que ha detenido su carroza argentina

para ver de sus ojos la dulzura de luz?

¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,

o en el que es soberano de los claros diamantes,

o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

 

¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa,

quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,

tener alas ligeras, bajo el cielo volar,

ir al sol por la escala luminosa de un rayo,

saludar a los lirios con los versos de mayo,

o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

 

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,

ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,

ni los cisnes unánimes en el lago de azur.

Y están tristes las flores por la flor de la corte,

los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,

de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

 

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!

Está presa en sus oros, está presa en sus tules,

en la jaula de mármol del palacio real;

el palacio soberbio que vigilan los guardas,

que custodian cien negros con sus cien alabardas,

un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

 

¡Oh quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!

(La princesa está triste. La princesa está pálida)

¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!

¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe

(La princesa está pálida. La princesa está triste)

más brillante que el alba, más hermoso que abril!

 

—¡Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—,

en caballo con alas, hacia acá se encamina,

en el cinto la espada y en la mano el azor,

el feliz caballero que te adora sin verte,

y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,

a encenderte los labios con su beso de amor!

Rubén Darío (1867-1916)

 

jueves, 25 de junio de 2026

Canción del pirata | José de Espronceda

 

Canción del pirata | José de Espronceda
Canción del pirata | José de Espronceda

 

Canción del pirata - José de Espronceda


Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar rïela,
en la loma gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá en su frente Estambul.
“Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormento, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.
Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.

Que es mi barco mi tesoro…

A la voz de “¡barco viene!”
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar.
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.
En las presas
yo divido
lo cogido
por igual.
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro…

Sentenciado estoy a muerte.
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena
colgaré de alguna entena
quizá en su propio navío.
Y si caigo,
¿qué es la vida?

Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo
como un bravo
sacudí.
Que es mi barco mi tesoro…
Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar”

 José de Espronceda

jueves, 18 de junio de 2026

Los troncos muertos | Juan Ramón Jiménez

 

Los troncos muertos | Juan Ramón Jiménez
Los troncos muertos | Juan Ramón Jiménez

 

𝗟𝗼𝘀 𝘁𝗿𝗼𝗻𝗰𝗼𝘀 𝗺𝘂𝗲𝗿𝘁𝗼𝘀 (𝗝𝘂𝗮𝗻 𝗥𝗮𝗺𝗼́𝗻 𝗝𝗶𝗺𝗲́𝗻𝗲𝘇)

Ya están ahí las carretas...
Lo han dicho el pinar y el viento,
lo ha dicho la luna de oro,
lo han dicho el humo y el eco...

Son las carretas que pasan
estas tardes, al sol puesto,
las carretas que se llevan
del monte los troncos muertos.

¡Cómo lloran las carretas,
camino de Pueblo Nuevo!

Los bueyes vienen soñando,
a la luz de los luceros,
en el establo caliente
que sabe a madre y a heno.

Y detrás de las carretas,
caminan los carreteros,
con la aijada sobre el hombro
y los ojos en el cielo.

¡Cómo lloran las carretas,
camino de Pueblo Nuevo!

En la paz del campo, van
dejando los troncos muertos
un olor fresco y honrado
a corazón descubierto.

Y cae el ángelus desde
la torre del pueblo viejo,
sobre los campos talados,
que huelen a cementerio.

¡Cómo lloran las carretas
camino de Pueblo Nuevo!

Cuando pasan las carretas
por la puerta de mi huerto,
rezo por los pobres troncos
un humilde Padre Nuestro;

y sueño con una lluvia
de rosas para los viejos
que den amor a los nidos
estas tardes del invierno…

¡Cómo lloran las carretas
camino de Pueblo Nuevo!

Juan Ramón Jiménez


 

lunes, 13 de abril de 2026

Poema del hijo | Enrique de Mesa

 

Poema del hijo | Enrique de Mesa
Poema del hijo | Enrique de Mesa

Cae la tarde dorada tras de los verdes pinos.

Hay en la altas cumbres un resplandor rojizo, y el perfil de los montes se recorta en un nimbo de luz verdosa, azul, aurirrosada.

En el añil, el humo está dormido. Quieta la tarde y dulce.

-Ven al campo, hijo mío: comeremos majuelas, iremos al endrino, te alcanzaré las bayas de los robles, y, en aquel regatillo de los helechos, cogerás las piedras y cortarás los lirios.

Entre mi mano, suave, su manecita oprimo, y avanzamos parejos por el albo camino.

blaneo Los cuencos y colodras del viejo cabrerizo llenando va la ordeña con blanco chorro, mantecoso y tibio.

Y la leche, aromada de menta y de tomillo, sus fragancias esparce por el verdor ya seco del aprisco. 

-¿Tienes hambre? Si vemos al pastor de los chivos, el que en las «Maribuenas» la otra tarde te dijo: «Vaya un zagal con los ojuelos guapos», llámale, y le pedimos una cuerna de leche y el cantero de pan que te ha ofrecido.

Es tarde. Los trucheros se recogen del río; cubren sus sucias ropas los cuerpos renegridos, y, entre la malla de la red, platea la pesca que rebosa del cestillo.

De su pinar se tornan los hacheros: aire lento y cansino; en los hombros, las hachas, y en sus gastados filos, un reflejo fugaz, que a ratos hiere los semblantes cetrinos.

Se acercan. -Buenas tardes. Vaya con Dios, amigo... ¿Pero no los conoces? El de la aljada es Lino, el que la otra mañana trajo al Paular el nido, el que baja con el carro de sus bueyes. los troncos de los pinos...

¿Te fatiga la cuesta? Descansaremos, hijo. Aquí, no; más arriba, que ya se siente la humedad del río. La espesura del roble va cerrando el camino; se oye el graznar de un cuervo y un lejano silbido.

-¿Por qué te paras?... ¿Tiemblas?... ¿Acaso sientes frío? ¡Ah, ya... Caperucita! No temas; vas conmigo. El lobo vive lejos y es generoso y noble con los niños.

Finge un céfiro, blando misterioso suspiro; el pipiar de las aves ha cesado en los nidos.

-¿Que te lleve en mis brazos? ¡Siempre acabas lo mismo! Agárrate a mi cuello: no te sueltes y te caigas, hijo mio.

No siento la materia: es aire y luz mi pensamiento limpio. De la carne desnudo, llevo al viento el espíritu.

¿Vas bien?... No me responde. Como el humo en el aire, se ha dormido. ¡Ay, deleitosa carga de mi cansancio alivio!

El poema del hijo, Enrique de Mesa (1878-1929)
 


miércoles, 1 de abril de 2026

Crepúsculo | José Asunción Silva

 

Crepúsculo | José Asunción Silva
Crepúsculo | José Asunción Silva

 

Junto a la cuna aún no está encendida
La lámpara tibia, que alegra y reposa,
Y se filtra opaca, por entre cortinas
De la tarde triste la luz azulosa.

Los niños cansados suspenden los juegos,
De la calle vienen extraños ruídos,
En estos momentos, en todos los cuartos,
Se van despertando los duendes dormidos.

La sombra que sube por los cortinajes,
Para los hermosos oyentes pueriles,
Se puebla y se llena con los personajes
De los tenebrosos cuentos infantiles.

Flota en ella el pobre Rin Rin Renacuajo,
Corre y huye el triste Ratoncito Pérez,
Y la entenebrece la forma del trágico
Barba Azul, que mata sus siete mujeres.

En unas distancias enormes e ignotas,
Que por los rincones oscuros suscita,
Andan por los prados el Gato con Botas,
Y el Lobo que marcha con Caperucita.

Y, ágil caballero, cruzando la selva,
Do vibra el ladrido fúnebre de un gozque,
A escape tendido va el Príncipe Rubio
A ver a la Hermosa Durmiente del Bosque.

Del infantil grupo se levanta leve
Argentada y pura, una vocecilla,
Que comienza: «Entonces se fueron al baile
Y dejaron sola a la Cenicientilla!

Se quedó la pobre triste en la cocina,
De llanto de pena nublados los ojos,
Mirando los juegos extraños que hacían
En las sombras negras los carbones rojos.

Pero vino el Hada que era su madrina,
Le trajo un vestido de encaje y crespones,
Le hizo un coche de oro de una calabaza,
Convirtió en caballos unos seis ratones,

Le dio un ramo enorme de magnolias húmedas,
Unos zapaticos de vidrio, brillantes,
Y de un solo golpe de la vara mágica
Las cenizas grises convirtió en diamantes!»

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Con atento oído las niñas la escuchan,
Las muñecas duermen, en la blanda alfombra
Medio abandonadas, y en el aposento
La luz disminuye, se aumenta la sombra!

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

¡Fantásticos cuentos de duendes y hadas,
Llenos de paisajes y de sugestiones,
Que abrís a lo lejos amplias perspectivas
A las infantiles imaginaciones!

Cuentos que nacisteis en ignotos tiempos
Y que vais, volando, por entre lo oscuro,
Desde los potentes Arios primitivos,
Hasta las enclenques razas del futuro.

Cuentos que repiten sencillas nodrizas
Muy paso, a los niños, cuando no se duermen,
Y que en sí atesoran del sueño poético
El íntimo encanto, la esencia y el germen.

Cuentos más durables que las convicciones
De graves filósofos y sabias escuelas,
Y que rodeasteis con vuestras ficciones,
Las cunas doradas de las bisabuelas.

¡Fantásticos cuentos de duendes y hadas
Que pobláis los sueños confusos del niño,
El tiempo os sepulta por siempre en el alma
Y el hombre os evoca, con hondo cariño!

 

Crepúsculo, José Asunción Silva, (1865-96).

Versión de CiudadSeva: https://ciudadseva.com/texto/crepusculo-2/

 

martes, 14 de octubre de 2025

Platero y Yo de Juan Ramón Jiménez

 

Platero y Yo de Juan Ramón Jiménez - primera edición
Primera Edición (c) Todocoleción

 

Biografía

Juan Ramón Jiménez Mantecón (Moguer, Huelva, 1881 – San Juan, Puerto Rico, 1958). Poeta español, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1956 por el conjunto de su obra.

Su familia se dedicaba al comercio del vino. Estudió derecho en Sevilla, pero lo abandonó para dedicarse a las artes, la literatura y la pintura. En 1900 muere su padre. Esto le provocó una profunda depresión que marcó el resto de su vida y, por añadido, su obra. Se exilió al inicio de la guerra civil española en 1936. Residió en Estados Unidos, Cuba y finalmente en Puerto Rico, donde falleció.

 

Influencias

La obra de Juan Ramón Jiménez evolucionó a lo largo de su vida, marcada por distintas influencias:

  • Rubén Darío y el Modernismo: Fue una influencia crucial en sus inicios, con un gusto por el refinamiento formal, el lirismo y la musicalidad. Sus primeros libros, como Ninfeas y Almas de violeta (1900), se inscriben en esta corriente.
  • Simbolismo Francés: El estudio de poetas simbolistas contribuyó a su búsqueda de la belleza ideal, la evasión y la pureza poética, características de su segunda etapa, la "intelectual" o "verdadera".
  • Su Esposa, Zenobia Camprubí: Fue una figura esencial. Se casaron en 1916. Su relación influyó en la obra Diario de un poeta recién casado, y ella fue una compañera intelectual y un apoyo constante hasta su muerte, tres días después de que Juan Ramón recibiera el Nobel.


Su constante afán de depuración y superación le llevó a buscar la "poesía desnuda": la expresión pura de la idea y la belleza, despojada de adornos excesivos.

Obras

La extensa producción de Juan Ramón Jiménez se suele dividir en tres etapas:

  1. Etapa Sensitiva (1898-1915): Influencia del Modernismo y el Simbolismo. Predominan el sentimentalismo, el intimismo, el paisaje y el amor. Obras destacadas:

    • Jardines lejanos (1904)

    • Pastorales (1911)

    • Platero y yo (Edición completa: 1914/1917)

  2. Etapa Intelectual o Verdadera (1916-1936): Búsqueda de la "poesía pura", despojada de adornos. Temas como el mar, el deseo de eternidad y la conciencia de la belleza. Obras destacadas:

    • Diario de un poeta recién casado (1917) - Un hito en su obra que marca el paso a la modernidad.

    • Eternidades (1918)

    • Piedra y cielo (1919)

  3. Etapa Suficiente o Última (1937-1958): Escrita en el exilio. Se intensifica su búsqueda de la divinidad a través de la belleza y la palabra, con la obra como un diálogo con un dios hallado en la propia conciencia. Obra cumbre:

    • Animal de fondo (1949)

    • La estación total (1946)

 

¿Por qué parece que "Platero" ha ofuscado el resto de la obra? 

La ofuscación se debe a varios factores, principalmente relacionados con la difusión y la naturaleza de la obra:

  • Lectura Escolar: Platero y yo fue rápidamente adoptado como libro de lectura obligatoria en la educación primaria y secundaria en España e Hispanoamérica. Su tono sencillo, su ternura y sus valores lo hicieron ideal para la infancia, asegurando una difusión masiva y precoz.

  • El Mito del "Libro para Niños": Aunque Juan Ramón Jiménez insistió en que era una "elegía andaluza" para el público adulto, su protagonista animal y su estilo lírico y accesible hicieron que se encasillara popularmente como una obra infantil o juvenil, lo que disparó su popularidad.

  • Prosa frente a Poesía: La mayor parte de la obra de Juan Ramón es poesía pura, más hermética y exigente, dirigida a una "minoría, siempre", como él deseaba. En contraste, Platero y yo, escrita en prosa lírica (poemas en prosa), es inmediatamente más accesible y narrativa, capturando la atención de un público más amplio.

  • Éxito Universal: Su conmovedora historia de amistad, muerte y naturaleza la convirtió en una de las obras más traducidas y universales de la literatura española.

En esencia, la accesibilidad, el encasillamiento popular y su temprana e intensa adopción educativa contribuyeron a que la obra opacara la profundidad y complejidad de su vasta producción poética posterior.

Platero y Yo

Platero y yo, subtitulada "Elegía Andaluza", es una de las cimas de la prosa lírica en español. La edición completa data de 1917 y consta de 138 capítulos breves.

 

Sinopsis

La obra es una crónica poética de la vida en el pueblo natal del poeta, Moguer (Andalucía), a través de su relación con su burro, Platero.

  • Sinopsis: El libro es una sucesión de cuadros líricos y poéticos en prosa que describen escenas cotidianas del narrador (el yo) y Platero. El narrador, un poeta sensible, reflexiona sobre la naturaleza, la vida sencilla, la belleza, la desigualdad social, la niñez y la muerte, teniendo siempre a Platero como compañero, confidente y testigo. Platero es presentado como un burro pequeño, suave, peludo, fuerte, tierno y noble.

Elementos clave

  1. Prosa Lírica o Poema en Prosa: El estilo es quizás el elemento más distintivo. Cada capítulo es una pequeña composición cargada de musicalidad, metáforas, y un lenguaje cuidado y sensorial.

  2. La Amistad y el Amor por la Naturaleza: Es el motor central. La relación pura e idealizada entre el hombre (el poeta) y el animal (Platero) es un refugio ante la dureza del mundo. La naturaleza y el paisaje de Moguer son un personaje más, reflejo de los estados de ánimo.

  3. Doble Dimensión Temática:

    • Lírica-Intimista: El poeta explora temas universales como la belleza, la memoria, la soledad y la muerte.

    • Social: Se abordan, a menudo de forma sutil, las desigualdades, la pobreza, la crueldad y la injusticia de la sociedad.

  4. Símbolos: Platero simboliza la pureza, la inocencia, la belleza sencilla y la bondad. El poeta busca en él la "gracia y la luz" de un mundo ideal.

 

Vigencia

A más de un siglo de su publicación completa, Platero y yo mantiene una profunda vigencia por varios motivos:

  • Universalidad de Temas: La amistad, el amor por los animales, la belleza de lo sencillo, la reflexión sobre la vida y la asimilación de la muerte son temas atemporales que siguen resonando en cualquier cultura y generación.

  • Valor Pedagógico y Ético: Sigue siendo una herramienta fundamental para la educación en valores como la sensibilidad, la compasión, el respeto por la naturaleza y la defensa de la vida simple.

  • Maestría Estilística: Su prosa es un ejemplo de perfección estética en la lengua española, apreciada por lectores y académicos, ofreciendo diferentes niveles de lectura: una historia simple para los niños y una profunda elegía filosófica para los adultos.

 

Adaptaciones de cine y TV

Tienes toda la razón; hay varias adaptaciones, incluyendo la que recuerdas de Televisión Española (TVE) de esa época:

  • Cine (Platero en la pantalla, 1965/1967): Es la única película cinematográfica sobre la obra. Fue dirigida por Alfredo Castellón. Es notable porque intentó alejarse del folclorismo y mantener el tono de denuncia social presente en la obra original, aunque sufrió cortes por la censura franquista.

  • Televisión (TVE, 1976): La adaptación que probablemente recuerdes fue un programa especial de 55 minutos titulado Los libros: Platero y yo, emitido en 1976, dirigido por Enrique Nicanor y con Agustín González en el papel de Juan Ramón Jiménez. Se centraba en una entrevista al poeta en Puerto Rico (1956), intercalando dramatizaciones de pasajes clave de la obra, manteniendo su carácter lírico.

  • Otras Adaptaciones: Existen numerosas adaptaciones teatrales, musicales (especialmente la famosa obra para narrador y guitarra de Eduardo Sainz de la Maza), y otras versiones para televisión y radio, demostrando la persistente inspiración que irradia la obra.

 

Manel Aljama (octubre, 2025) 
Escritor, Editor, Podcaster, Creador de Contenidos y Formador de Tecnologías

© Imagen: todocolección  primera edición de "Platero y yo"

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martes, 11 de febrero de 2025

Tiemblo por Jaime Sabines

 



Yo no le tengo miedo a nada, pero todavía no me explico por qué tiemblo cada vez que te veo  (Jaime Sabines)

 Más sobre Jaime Sabines

Poesías, http://www.poesi.as/Jaime_Sabines.htm
Grandes Poetas Famosos: http://grandespoetasfamosos.blogspot.com.es/2009/01/jaime-sabines.html
A media Voz: http://amediavoz.com/sabines.htm

© Infografía @nochedeletras

lunes, 2 de septiembre de 2024

'Hombres necios' | Sor Juana Inés de la Cruz

 

Sor Juana Inés de la Cruz publicó este poema satírico y filosófico en 1689, para explicar que los hombres ocasionan el comportamiento sexual femenino que, después, precisamente se ocupan de censurar. Un auténtico ataque al machismo en una época en la que la mujer apenas tenía espacio  

Hombres necios que acusáis

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana;
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por crüel
y otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejáos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Fuente: https://www.culturagenial.com/es/poema-hombres-necios-que-acusais-de-sor-juana-ines-de-la-cruz/

Fuente Vídeo: Albalearning.com: https://www.youtube.com/watch?v=ovKcxwbxLYA  

Video alternativo: https://www.youtube.com/watch?v=SoR5lF978Lw

Vídeo de 2010 de 5.11 minutos


martes, 26 de diciembre de 2023

Última noción de Laura por Mario Benedetti

 


 

Última noción de Laura 

Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza.

usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
porque me estoy muriendo santomé

usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
en esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme

usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo

no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así.

usted martín santomé no sabe
qué bien, que lindo dice
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor

usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo

usted Martín Santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal portazo

es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted

quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma me estoy cayendo

usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi
da.

Fuente: https://www.poemas-del-alma.com/mario-benedetti-ultima-nocion-de-laura.htm

martes, 17 de octubre de 2023

Aquí no hay viejos, símplemente nos llegó la tarde


Aquí no hay viejos
Solo, nos llegó la tarde:
Una tarde cargada de experiencia
Experiencia para dar consejos.
Aquí no hay viejos
Solo nos llego la tarde.
Viejo es el mar y se agiganta.
Viejo es el sol y nos calienta.
Vieja es la luna y nos alumbra.
Vieja e s la tierra y nos da vida.
Viejo es el amor y nos alienta.
Aquí no hay viejos
Solo nos llegó la tarde.
Somos seres llenos de saber.
Graduados en la escuela.
De la vida y en el tiempo.
Que nos dio el postgrado.
Subimos al árbol de la vida.
Cortamos de sus frutos lo mejor.
Son esos frutos nuestros hijos.
Que cuidamos con paciencia.
Nos revierte esa paciencia con amor.
Fueron niños son hombres serán viejos.
La mañana vendrá y llegará la tarde.
Y ellos también darán consejos.
Aquí no hay viejos
Solo nos llegó la tarde.
Joven: si en tu caminar encuentras.
Seres de andar pausado.
De miradas serenas y cariñosas.
De piel rugosa, de manos temblorosas.
No los ignores ayúdalos.
Protégelos ampáralos.
Bríndales tu mano amiga.
Tu cariño.
Toma en cuenta que un día.
También a ti, te llegará la tarde.
 

© Poema de Mario Benedetti. 

© Foto publicada en Il Corriere della Sera


sábado, 15 de octubre de 2022

Ninguna tú por Izet Sarajlić

 


Ninguna tú

Tantas mujeres
y ninguna tú.

En Sarajevo
doscientas mil mujeres
y ninguna tú.

En Europa
doscientos millones de mujeres
y ninguna tú.

En el mundo
dos billones de mujeres
y ninguna tú.

Fuente: https://www.zendalibros.com/5-poemas-de-izet-sarajlic/

Biografia (inglés)

© Autor infografía One Hundred and One Famous Poems

 

jueves, 29 de septiembre de 2022

La madera sabía de música mucho antes de ser guitarra

 


La guitarra antes de ser instrumento, fue árbol, y en él cantaban los pájaros. La madera sabía de música mucho antes de ser guitarra.  Atahualpa Yupanqui

(c) Ilustración: Toni de Muro, encontrado en Internet

Más: http://palabrasparadespois.blogspot.com/2016/03/la-guitarra-por-atahualpa-yupanqui.html

jueves, 21 de julio de 2022

Dale valor por Oscar Travino

 


Eres soltero y te falta compañía.
Estás en pareja y te falta libertad.
Trabajas y te falta tiempo.
Tienes demasiado tiempo libre y te gustaría trabajar.
Eres joven y quieres crecer para hacer las cosas de los adultos.
Eres adulto y te gustaría hacer las cosas de los jóvenes.
Estás en tu ciudad pero te gustaría vivir en otro lugar.
Estás en otro lugar pero te gustaría volver a tu ciudad...

Tal vez es hora de dejar de mirar siempre a lo que nos falta y empezar a vivir en el presente, realmente apreciando lo que tenemos.
Disfruta el aroma de tu hogar antes de abrir la puerta y salir a buscar los perfumes del mundo.
Porque nada se da por sentado, y todo es un regalo.
Dale valor...


© Texto Oscar Travino - Siete Segundos

© Imagen Raffael Blumenberg
 

martes, 7 de diciembre de 2021

Juan Ramón Jiménez y la primera foto con Platero

Juan Ramón Jiménez y Platero

 

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: «¿Platero?», y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel...
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña, pero fuerte y seco por dentro, como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo: ¡Tiene acero!
Acero y plata de luna, al mismo tiempo.

Fragmento de "Platero y yo" (1914), de Juan Ramón Jiménez (exiliado) y ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956. 

Foto: fuente de Internet, autor desconocido.

Para saber más: http://www.culturandalucia.com/Platero_y_yo_de_Juan_Ram%C3%B3n_Jim%C3%A9nez_texto.htm

jueves, 25 de noviembre de 2021

'Hombres necios', de Sor Juana Inés de la Cruz

Especial 25N de 2021, día contra la violencia de género.

Sor Juana Inés de la Cruz publicó este poema satírico y filosófico en 1689, para explicar que los hombres ocasionan el comportamiento sexual femenino que, después, precisamente se ocupan de censurar. Un auténtico ataque al machismo en una época en la que la mujer apenas tenía espacio  

Poema Hombres necios que acusáis

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana;
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por crüel
y otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejáos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Fuente: https://www.culturagenial.com/es/poema-hombres-necios-que-acusais-de-sor-juana-ines-de-la-cruz/

Fuente Vídeo: Albalearning.com: https://www.youtube.com/watch?v=ovKcxwbxLYA 

Vídeo de 2010 de 5.11 minutos


martes, 10 de agosto de 2021

El español sigue bostezando


Nuestro español bosteza
—Nuestro español bosteza.
¿Es hambre? ¿Sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?
—El vacío es más bien en la cabeza.

Antonio Machado, Proverbios y cantares L 1917 


Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.

Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

Antonio Machado, LIII proverbios y cantares, 1917



martes, 9 de junio de 2020

Grandes Documentales: La Lisboa de Fernado Pessoa




Documental de ABC TV Paraguay
En esta edición de "Grandes Documentales" conoceremos la ciudad de Lisboa en Portugal para conocer la vida del poeta Fernando Pessoa, reconocido por el uso de los heterónimos en sus obras.
 
Video de 2019 de 48 minutos